¿Qué hace exactamente un abogado de herencias y sucesiones?
Un abogado de herencias y sucesiones asesora a los herederos y legatarios en todo el proceso que sigue al fallecimiento de una persona: desde comprobar si existe testamento hasta liquidar los impuestos correspondientes, pasando por la redacción del cuaderno particional y, cuando es necesario, la defensa de los derechos de un heredero frente a otros o frente a terceros. No se limita a firmar papeles: interpreta la voluntad del causante, calcula legítimas, detecta bienes ocultos o deudas y evita errores que después son difíciles de corregir.
Primeros pasos tras un fallecimiento
Certificado de defunción y de últimas voluntades
El primer trámite es obtener el certificado de defunción en el Registro Civil. Con él se solicita, transcurridos al menos quince días hábiles, el Certificado de Actos de Última Voluntad y, si procede, el de Contratos de Seguro de cobertura de fallecimiento. Estos documentos indican si el fallecido otorgó testamento y ante qué notario, o si tenía pólizas que deben incorporarse a la masa hereditaria.
Si no hay testamento: la declaración de herederos
Cuando no existe testamento, es necesario tramitar la declaración de herederos abintestato. Desde la Ley 15/2015 de la Jurisdicción Voluntaria, este trámite se realiza ante notario cuando los herederos son descendientes, ascendientes, cónyuge o pareja de hecho; en otros supuestos puede requerir intervención judicial. El orden de llamamiento a la herencia sin testamento sigue lo dispuesto en los artículos 930 y siguientes del Código Civil, salvo que se aplique el derecho civil catalán, que regula la sucesión intestada en el libro cuarto del Código Civil de Cataluña.
Plazos que conviene conocer
Plazo para aceptar o renunciar a la herencia
La ley no fija un plazo concreto para aceptar o repudiar una herencia, pero conforme a la interpretación jurisprudencial mayoritaria, ese derecho queda sujeto al plazo general de prescripción de las acciones personales del artículo 1964 del Código Civil, actualmente de cinco años desde el fallecimiento. Además, cualquier interesado puede instar al heredero, mediante requerimiento notarial, para que decida en un plazo de treinta días conforme al artículo 1005 del Código Civil.
Plazo del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones
El plazo ordinario para presentar la autoliquidación del Impuesto sobre Sucesiones es de seis meses desde el fallecimiento, según el Reglamento del ISD (Real Decreto 1629/1991). Puede solicitarse una prórroga de otros seis meses si se pide dentro de los primeros cinco meses, aunque genera intereses de demora. En Cataluña la gestión corresponde a la Agencia Tributaria de Cataluña, que aplica las reducciones y bonificaciones propias reguladas en la normativa autonómica.
La plusvalía municipal
Si en la herencia hay inmuebles urbanos, hay que liquidar el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana. El plazo también es de seis meses desde el fallecimiento, prorrogable hasta un año, conforme al artículo 110 del texto refundido de la Ley de Haciendas Locales.
La legítima: qué es y a quién protege
La legítima es la porción de la herencia que la ley reserva a determinados herederos, llamados forzosos, y que el testador no puede repartir libremente. En el Código Civil común, regulada en los artículos 806 a 822, la legítima de los descendientes equivale a dos tercios de la herencia. En Cataluña, por el contrario, la legítima es de una cuarta parte del valor del activo hereditario y su cálculo y forma de pago tienen particularidades propias que conviene revisar con detalle antes de aceptar o impugnar un reparto.
Desheredación y preterición
Un testador puede desheredar a un legitimario solo por causas tasadas legalmente, como el maltrato grave o el abandono. Si la desheredación no se ajusta a esas causas, o si se omite a un heredero forzoso sin mencionarlo, puede dar lugar a la nulidad parcial del testamento o a la reclamación de la legítima por la vía judicial.
Aceptación pura o a beneficio de inventario
Aceptar una herencia de forma pura y simple implica responder de las deudas del fallecido incluso con el patrimonio propio del heredero. Cuando existen dudas sobre si el pasivo supera al activo, es recomendable valorar la aceptación a beneficio de inventario, regulada en los artículos 1010 a 1034 del Código Civil, que limita la responsabilidad del heredero al valor de los bienes recibidos. También cabe la renuncia total, pero no es posible aceptar una parte de la herencia y renunciar a otra: la aceptación o la renuncia deben ser totales.
La partición de la herencia
Una vez determinados los herederos y el caudal hereditario, se elabora el cuaderno particional, donde se inventarían los bienes, se liquidan las deudas y se adjudica a cada heredero su parte. Si todos están de acuerdo, la partición se formaliza en escritura pública ante notario y después se inscribe en el Registro de la Propiedad. Cuando no hay acuerdo, cualquier heredero puede acudir a la división judicial de la herencia, regulada en los artículos 782 a 789 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, un procedimiento que permite nombrar un contador-partidor para que realice el reparto de forma imparcial.
¿Cuándo conviene contratar a un abogado de herencias?
No todas las herencias requieren asistencia letrada, pero sí es aconsejable en varios supuestos:
- Cuando existen desacuerdos entre los herederos sobre el valor o el reparto de los bienes.
- Si hay bienes en distintas comunidades autónomas o en el extranjero, con normativas fiscales o civiles diferentes.
- Cuando se sospecha que el testamento fue otorgado sin capacidad suficiente o bajo coacción.
- Si hay herederos menores de edad, incapacitados o declarados en concurso.
- Cuando existe una empresa familiar y hay que planificar su continuidad.
- Si se plantea renunciar a la herencia por posibles deudas ocultas.
Los honorarios de un abogado en este ámbito son siempre orientativos y dependen de la complejidad del asunto, el número de herederos, el valor del patrimonio y si el proceso se resuelve de forma amistosa o requiere litigio. Conviene solicitar siempre un presupuesto claro antes de iniciar cualquier trámite.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo para aceptar una herencia?
No existe un plazo legal específico, pero el derecho a aceptar se considera sometido al plazo general de prescripción de acciones personales, actualmente de cinco años. Además, cualquier interesado puede requerir al heredero notarialmente para que decida en treinta días.
¿Qué ocurre si no pago el Impuesto de Sucesiones dentro de plazo?
Transcurridos los seis meses sin presentar la autoliquidación ni solicitar prórroga, la Administración puede exigir recargos e intereses de demora, y en su caso iniciar un procedimiento de comprobación. La deuda tributaria prescribe, con carácter general, a los cuatro años desde que finaliza el plazo voluntario de pago.
¿Puedo aceptar solo una parte de la herencia y renunciar al resto?
No. Conforme al Código Civil, la aceptación o la renuncia de la herencia deben ser puras, simples y totales; no cabe aceptar parcialmente ni someter la decisión a condición o plazo.
¿Qué hago si un heredero se niega a firmar la partición?
Si no se alcanza un acuerdo, cualquier heredero puede solicitar la división judicial de la herencia ante el juzgado, que puede nombrar un contador-partidor para realizar el reparto conforme a la ley y al testamento, si existe.
¿Es obligatorio contratar un abogado para tramitar una herencia?
No siempre es obligatorio, especialmente en herencias sencillas y sin conflicto entre herederos. Sin embargo, cuando hay desacuerdos, patrimonio complejo, dudas sobre deudas o cuestiones fiscales relevantes, contar con asesoramiento jurídico ayuda a evitar errores que después resultan costosos de subsanar.